Nuit de Bohème: De cómo la dulzura del deseo marca las palabras.

domingo, 24 de agosto de 2014

De cómo la dulzura del deseo marca las palabras.



«Habría que prevenir a la gente de esas cosas. Enseñarles que la inmortalidad es mortal, que puede morir, que ha ocurrido, que sigue ocurriendo. Que no se muestra nunca como tal, que es la duplicidad absoluta. Que la vida es inmortal mientras se vive, mientras se está con vida. Que es tan falso decir que carece de principio y de fin como decir que empieza y termina en la vida del alma desde el momento en que participa del alma y de la prosecución del viento.»

Delicadas y dulces palabras. Recuerdan un hilo de pensamiento que se pierde entre los estímulos externos. Ha vivido. He vivido. La dulzura total. La pausa. El punto más que la coma y ver un poema en las vivencias ajenas de. El inicio del deseo de uno como el inicio del deseo de todo.

Grabar en la piel más que en la mente, pues los nombres se arrastran por el viento pero las quemaduras perduran.

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