Nuit de Bohème: De cómo ir y venir marcan el paso al abandono

sábado, 8 de febrero de 2014

De cómo ir y venir marcan el paso al abandono


«Los muertos no pueden regresar a la vida y todos los demás seres tienen que seguir viviendo, tanto si lo hacen llorando como si lo hacen riendo. 
*
Era un paseo romántico y también un trecho tortuoso; era un vergonzoso pasaje y también una noble acción; era una retirada y también un ataque; era una rendición y también una resistencia; era debilidad y era fuerza; era un reto y también un compromiso.
*
Un cazador tiene derecho a disparar a cualquier persona que quiera marcharse con su pieza. Es una cuestión de conservación de la autoestima.»

La rabia de un momento se multiplica con el frío, se ennegrece y se vuelve tupida, y conviene pensar más en venganza y consecuencias que en lo que fue y su porqué. Volver a las encrucijadas del pasado sin ser quien las cruzó la última vez, ya no. Porque por más que haya ira ésta termina por disolverse; tiempo al tiempo y nada más. 

Los años se vuelven viento y cruzan exuberantes sin detenerse a mirar hacia atrás. Nosotros miramos hacia atrás, por eso perdemos el hoy más rápido que una exhalación. Qué terrible perderse en las memorias para reencontrarse en un hoy qué no sabes cómo ha surgido. Y de ahí el abandono como método de supervivencia. Abandonar y huir de todo y de uno mismo, dejar las cosas atrás pero sin rememorar ni olvidar. Saber que fueron y punto, que una vez algo sucedió y marcó las tragedias y alegrías, pero no regodearse en nada más que no sea lo que es ahora.

No hay comentarios:

Publicar un comentario