Nuit de Bohème: De cómo romperse en dos.

domingo, 24 de noviembre de 2013

De cómo romperse en dos.



Detrás de lo que creemos conocer de sobra se esconde una cantidad equivalente de desconocimiento. La comprensión no es más que un conjunto de equívocos. Ésta (y que quede entre nosotros) es mi simple manera de conocer el mundo. En nuestro mundo, «lo que sabemos» y «lo que no sabemos» coexisten en una nebulosa, fatalmente unidos, como hermanos siameses. Caos, caos. ¿Quién diablos puede distinguir el mar de lo que en él se refleja? ¿Puedes tú distinguir entre la lluvia que cae y la soledad?


Dejar las obsesiones de la juventud y nadar en la turbia realidad, perdiendo parte de una mente soñadora que escinde nuestra esencia en dos. Buscar siempre una voz consoladora que calme las inquietudes que revuelan en un ocaso despintado, desdibujándose y perdiéndose entre la niebla del anochecer... ¿dónde quedó lo que fui una vez? Puede que algún día vuelva de mi propio desvanecimiento con una historia que contar, si no, viviré eternamente a la espera de que el reflejo me engulla. 

¿Será la ciudad gris la que me mantiene en estado de dividendo? 

El aislamiento provocado resuena con nostalgia – algo tan cercano que resuena con voz propia. Con su órbita propia. Alejándose más y más de la gravedad que mantiene en eje, saboreando la deriva universal engullida por el vacío. 






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