Nuit de Bohème: De cómo la vida se pierde entre piedras y asfalto.

lunes, 29 de abril de 2013

De cómo la vida se pierde entre piedras y asfalto.


«La gente salía a comprar leche o a llenar el depósito de gasolina, incluso a echar cartas al buzón, y lo que nadie más sabía era el terrible peso que cargaba dentro de sí, el esfuerzo sobrehumano que suponía a veces aparentar que se era normal y se formaba parte de cosas que parecían fáciles y cotidianas, la soledad que implicaba todo aquello.» 



La vida no es más que un viaje que hemos olvidado. Nos aferramos a un tronco en el camino y negamos con la cabeza, clavando los talones en un asfalto reciente que acabará endureciéndose y aprisionándonos. Recogemos todas las piedras del camino y las cargamos a nuestras espaldas, hasta que el peso es tal que los pies dejan de moverse. Perdemos el trayecto por cegarnos con el principio que no recordamos y el final que jamás viviremos, porque esto es una ruta sin destino, es una unión entre puntos inexistentes que no marcan más que instantes y sucesos breves a los que preferimos atarnos.

Piedras a la espalda, piernas entre asfalto, ojos cerrados. La única manera de seguir es dejando la mochila, desnudando los pies, y admirar del paisaje mientras caminamos; mientras vivimos.

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