Nuit de Bohème: De cómo la vida quizá es la persecución de instantes que mueren.

domingo, 14 de abril de 2013

De cómo la vida quizá es la persecución de instantes que mueren.





"Es la primera vez que conozco a alguien que busca a la gente y ve más allá de las apariencias. Puede parecer trivial, pero yo creo sin embargo que es profundo. Nunca vemos más allá de nuestras certezas y, lo que es más grave todavía, hemos renunciado a conocer a la gente, nos limitamos a conocernos a nosotros mismos sin reconocernos en esos espejos permanentes. Si nos diéramos cuenta, si tomáramos consciencia del hecho de que no hacemos sino mirarnos a nosotros mismos en el otro, que estamos solos en el desierto, enloqueceríamos". 



Vivimos con el miedo de descubrir nuestra realidad incluso a nosotros mismos; el temor de dejar atrás las máscaras y resultar más deformes que el velo que nos cumbre. El terror nos hace ciegos a nosotros y al mundo que los rodea, nos acomodamos en un cúpula turbulenta y opaca, retirados a un recoveco oscuro y turbio que nos convencemos que será nuestro acompañamiento hasta el fin de nuestros días. Edificamos muros, excavamos fosas, y nos rodeamos de un alambre de púas para evitar tanto la entrada de extraños como de nuestra propia salida. Tan ahogados estamos, que sólo nos permitimos la entrada de oxígeno por algún medio de desfogue. Como el Arte. 

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