Nuit de Bohème: De cómo lo importante es el camino y no el final.

viernes, 28 de diciembre de 2012

De cómo lo importante es el camino y no el final.

El apego, ese tóxico amigo que nos tiende su mano desde su sombría morada. Nos llena el corazón de tragedias y supuestos, vaciándolo de realidades y certezas. 
Ojos annegados en preguntas que ululan por una respuesta incierta. El "por qué" es nuestro viejo enemigo, que reclama su trono desvencijado.

Las paredes colmadas de recuerdos invisibles de antaño parecen derrumbarse y aprisionar nuestra débil carcasa solitaria que creemos sentir como un cuerpo.

Las cosas no son más que un conjunto de átomos con forma; sin significado, sin sentido. Son las vivencias las especies que endulzan su inocua esencia; las pinturas que otorgan ese color sentimental al lienzo blanco de lo material. 

Si al fin y al cabo no somos más que un recipiente de esas esencias vitales; somos memoria y experiencia, entrelazadas con un velo multicolor de sentimientos y emociones.

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